Campeche no se agota dentro de sus murallas. A poca distancia del centro histórico, dos santuarios naturales ofrecen otra manera de conocer la Península de Yucatán: una reserva de la biosfera y una playa de aguas tranquilas. Ambos pueden visitarse en una excursión de un día.
Reserva de la biosfera Los Petenes
Es un área natural protegida de extraordinaria diversidad que corre a lo largo de la franja costera, al noroeste de Campeche. Petén, en lengua maya, nombra los islotes de vegetación exuberante con características de humedal que conforman la reserva. Su flora y fauna la convierten en un ecosistema de importancia mundial: aquí habitan monos araña, pumas, jaguares, tapires, osos hormigueros, cacomixtles y cientos de especies de aves, anfibios, reptiles, peces y moluscos.
El lugar ofrece kayak, campismo, pesca marina —sobre todo donde se une el agua dulce con la salada— y recorridos en lancha por los manglares rojos y verdes, con observación de aves guiada. También es posible nadar en sus transparentes ojos de agua y cenotes. Recomendamos contratar una excursión guiada desde la ciudad para aprovechar al máximo la visita.
Bajo de Xpicob
En esta playa, un banco de arena forma una zona de baja profundidad y oleaje tranquilo, ideal para nadar, hacer snorkel, kayak o lancha rápida. Por la noche se ofrecen paseos en bote para observar la bioluminiscencia, el fenómeno por el que ciertos organismos marinos emiten luces azules, verdes y turquesa.
Xpicob es además una playa ecoturística dedicada a la protección de la vida marina, con un santuario de rescate de tortugas. Se organizan actividades de conservación y talleres de artesanía con conchas y caracoles, y pueden conocerse sus cuevas marinas semisumergidas, donde las olas generan sonidos y vibraciones sorprendentes. Se ubica a solo 25 minutos de la ciudad de Campeche.
Regresa de la naturaleza al silencio fresco de una casa colonial.
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